Skip to main content
¡Hola!

Hoy me paso por aquí algo que me ha sucedido esta mañana y si te pasa, te cuento el porqué:
Una persona me ha preguntado por el parto de mi hija, por cómo se desarrolló, etc. y al contar el momento de mi llegada al hospital y cómo fui recibida o, mejor dicho, lo mal que me sentí con cómo fui recibida, sin esperarlo, unas lágrimas han caído por mis ojos. Me encontraba totalmente emocionada.

Lo que aparece en este momento no es trauma, es frustración de sentirme vulnerable en ese momento y no recibir el acompañamiento que necesitaba. Al ponerle palabras, mi cerebro ha activado este recuerdo y ha integrado una parte más: al escribirlo, al contarlo, integramos nuestras vivencias. Aunque pensaba que ya estaba integrado, por lo visto hay partes que aún no, y por eso aparecen lágrimas.

Muchas personas cuando contamos experiencias intensas, unas lágrimas caen por nuestros ojos. No las bloquees, no hay nada malo, tu mente está integrando 🫶🏼

TE EXPLICO QUÉ ES LO QUE SUCEDE:

Cuando vivimos experiencias intensas a nivel físico o a nivel emocional se crea un recuerdo dentro de nuestro cuerpo. Al hablar de ello, mi mente puede estar recordando el dolor que sentía en ese momento, el miedo, la incertidumbre o la falta de control. Otras veces, lo que aparecen son emociones no procesadas, es decir, mi mente en ese momento se puso en modo supervivencia porque es lo que necesitaba y no pudo procesar las emociones que aparecían.

Otra opción es que aparezcan varias emociones a la vez, como alivio, amor y miedo y que nuestro cuerpo esté intentando liberar. Recordemos nuestro cuerpo libera todas estas tensiones a través del llanto. Puede también que, en ese momento yo me sintiese vulnerable y la emoción que está apareciendo sea esta.

Por eso, a veces, estás contando una situación emocional intensa, como puede ser el parto de tu hijo de tu hija, una discusión con algún familiar o algo que para ti es emocionalmente muy intenso, que además, puede ser también agradable, y las lagrimas caigan por tu mejilla. Esto no dice nada malo de ti, sino que hay unas emociones que necesitan palabras para poder integrarse.


Te abrazo mucho,

Mireya Guirao.
Psicóloga en Mireya Guirao Psicología.